Tres claves para el desarrollo emocional

Tres claves para el desarrollo emocional

Actualmente vivimos en un mundo que avanza muy rápido científica y tecnológicamente. Esto en contra de lo que pudiera parecer no nos ha acercado como sociedad sino que nos ha hecho seres mas individualistas, con mayor desapego y menos comunicativos. 

De aquí la importancia de detenernos un poco a veces, ser introspectivos y pararnos a percibir lo que sentimos y todo lo que pasa alrededor.

Lo anterior no se logra de la noche a la mañana. Como psicóloga, pienso que la tarea de educar a nuestros pequeños/as emocionalmente desde temprana edad es prioritario para su desarrollo ¿Por qué afirmo esto?

La percepción que tenemos de nosotros mismos, del aquí y del ahora al ser adultos, es teñida de las emociones, sensaciones y sentimientos que experimentamos cuando éramos niños. Nuestro mundo afectivo se entrelaza de manera íntima con nuestras actitudes, establece límites o abre oportunidades a la comunicación y relación con los otros.  Las emociones participan en los procesos de toma de decisiones, desde las más simples hasta las más riesgosas. Además, nuestro sentir se vincula también con la curiosidad y con el empeño que podemos poner en el aprendizaje.

Imaginemos por un momento, el desgaste emocional que puede llegar a tener un niño que no tuvo un desarrollo emocional adecuado. Las decisiones erróneas que podría tomar y el autoestima que tendrá de adulto, pueden llevarlo incluso hasta unas bajas ganas de aprender.

Si queremos que nuestros niños/as aprendan a cuidarse a sí mismos y a los demás, tenemos hoy que educarlos en el amor e impulsar su desarrollo emocional. Así,  podrán convertirse en adultos empáticos, asertivos, responsables y solidarios. 

¿Cómo podemos lograrlo? Yo propongo estos aspectos fundamentales:

 

El amor familiar.  Dentro de la diversidad de familias existentes, es indispensable que exista por lo menos un adulto dispuesto a establecer un vínculo amoroso con el pequeño/a.  El amor implica cuidar, acompañar, guiar, contener, abrazar, expresar o dialogar.  El amor a los hijos/as inicia desde que concebimos el deseo de que nazca, y no termina nunca. En tal caso, vamos modificando la expresión amorosa para irla adaptando al crecimiento de los hijos. 

 

Jugar libremente. Cuando los niños/as juegan espontáneamente, acceden a su imaginación y, es a través del juego que representan, simbolizan, piensan.  El juego libre surge desde su mundo interior y establece un puente con el mundo exterior.  Implica además una iniciativa para crear su mundo personal y contribuye no sólo al desarrollo emocional e intelectual, sino también a ir delineando el sentido de su existencia.  Jugar es esencial para el desarrollo emocional humano.

 

Inclusión sociocultural de la niñez. Es sumamente importante que la familia, la escuela, el vecindario y la cultura acepten a los niños/as, otorgándoles valor, respeto, cuidado y educación.  Si les brindamos un espacio para escuchar su voz, para que jueguen, ayuden y se integren aprendiendo de y con los otros, estaremos construyendo lazos para afianzar su crecimiento.

 

Amar, jugar e incluir educando son las tres claves que propongo para fortalecer este desarrollo, otorgando seguridad y libertad para el crecimiento emocional de los niños/as. 

En esta primer entrada del blog, los quiero invitar a disfrutar el juego con sus pequeños y pequeñas. Reírse, imaginar y dialogar; y como consecuente a conocer los productos de Mico Toys. Objetos lúdicos diseñados y pensados especialmente para contribuir al desarrollo emocional de la niñez.

«Juntos podemos cambiar el mundo jugando, favorecer la formación de adultos empáticos, responsables y solidarios para la construcción de una mejor sociedad.»

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